Ana Ballabriga y David Zaplana El Deseo Eterno

Ana Ballabriga y David Zaplana, El Deseo Eterno

Ana Ballabriga y David Zaplana son los autores de El deseo Eterno, novela ganadora del IV Auguste Dupin de novela negra, premio que se tiene muy bien merecido.

Una trama impecablemente trazada en una novela que nos muestra, de modo descarnado y crudo, el lado más depravado del ser humano.

Abuso del indefenso

Uno de los rasgos que definen a la novela negra es su contenido de crítica social, mostrando lo más sórdido de nuestra sociedad, y haciéndose eco de hechos que, pasan desapercibidos o que preferimos ignorar.

Ana Ballabriga y David Zaplana no han dudado en mostrarnos, con toda la crudeza, el abuso de aquellos que no se pueden defender, ya sea una mujer drogada con burundanga violada en grupo, el bebé ante un pederasta u otros hechos que se relatan en la novela.

Todos ellos muestra de la depravación y el salvajismo al que puede llegar el ser humano cuando deja de ver a otro ser humano como tal y lo cosifica, convirtiéndolo en un medio para satisfacer sus deseos: el deseo sexual, el ansia de dinero, de poder…

También la falta de ética, de empatía y la brutalidad de quienes, aunque no sean los agresores,  se ponen del lado del que abusa del indefenso, lo defienden y justifican, bien porque comparten su salvajismo o porque, de algún modo, se benefician con ello.

 

Indefensión de la víctima

Soledad de la víctima

Y, por supuesto, la soledad de las víctimas, a merced de los abusadores, de quienes prefieren mirar hacia otro lado excusándose en la ley, en el sistema o en creencias arcaicas que aún consideran a la mujer inferior al hombre.

Porque El Deseo eterno es también un relato de machismo, de violencia simbólica contra la mujer, de creencias arrastradas desde tiempos inmemoriales, de la inversión de la culpa que subyace en la sociedad en los delitos sexuales, es decir, culpabilizar a la víctima por los hechos cometidos por los agresores.

«Hace algunos años, pensábamos que la violencia hacia las mujeres desaparecería con el tiempo. Hoy podemos afirmar lo contrario. Las nuevas generaciones están impulsando un movimiento contrario al feminismo, mucho más agresivo que el machismo tradicional, el postmachismo».

Opinión El deseo Eterno Ana Ballabriga y David Zaplana

La trama que vertebra la novela no es solo una historia de venganza, sino mucho más. Es un retrato del lado más oscuro del ser humano, y eso es lo que más revuelve el estómago al leerla, que es un retrato, porque parte de un hecho real, las violaciones en grupo de las conocidas «manadas», violadores que después son absueltos por la justicia.

A partir de ahí, nos abre la puerta a ese mundo oscuro, a la rabia y la indefensión, a quienes no toman partido si los hechos no les tocan a ellos, a quienes se benefician del daño al indefenso, perpetuando así la indefensión de las víctimas.

Bestiarios medievales

Me gusta mucho la utilización que hacen los autores de la imaginería de los bestiarios medievales, cómo la incluyen en la trama, a modo de metáfora a veces, para plasmar la visión de la mujer en la sociedad medieval; bestiarios que tienen un papel importante a lo largo de la novela.

«Los listados medievales son un listado de defectos y virtudes, reflejo de la moral cristiana de la época. Si tuvieras que asignar una bestia a los cinco verracos que supuestamente no agredieron a la jovencita, ¿Cuál sería?»

Igualdad de facto

No soy defensora de la venganza, nunca es la respuesta. Pero este libro puede hacer reflexionar, a quienes tienen la posibilidad de hacerlo, de los cambios tan necesarios no solo en la legislación, sino en la educación sobre la igualdad entre hombre y mujer;  para que no se limite a las leyes, sino que haya una igualdad «de facto», por la que las mujeres luchamos día a día y que no se da en nuestra sociedad, por mucho que presuma de igualitaria.

 

Postmachismo

 

Un thriller impecable

Además de toda la carga de crítica social, Ana Ballabriga y David Zaplana han creado una trama de intriga perfectamente construida, llena de tensión que va creciendo poco a poco hasta llegar a un clímax brutal y salvaje como toda la obra.

Como leemos en la contraportada, en palabras de Jesús Lens, director del Festival Granada Noir, «el Deseo Eterno es un libro que refleja el ambiente opresivo y machista que nos ahoga. Una novela muy necesaria en estos momentos».

¿La recomiendo? Sin lugar a dudas, aunque ya adelanto que hay momentos que retuerce el estómago, que la rabia y la tristeza te invaden, que te hierve la sangre, que te gustaría que lo que estás leyendo no fuera un retrato de una realidad que no siempre vemos.

Sinopsis El deseo Eterno

Una historia de amor fraternal y venganza.

Abril es una chica más, una chica normal, que quiere ser libre. Pero dejará de serlo cuando un grupo de hombres le arrebaten todo con la llamada droga de la violación, la burundanga.

El caso queda en manos de la Justicia, y los violadores, como en tantos otros casos, son absueltos.

Keira, la hermana de Abril, tiene claro que esto no puede quedar así. Es entonces cuando crea un minucioso plan para dar justicia al caso, haciendo que todos y cada uno de los culpables paguen por lo que han hecho.

El deseo eterno es una obra de crítica social actual que muestra la crueldad e injusticia de la sociedad en los casos de agresiones sexuales.

Ana Ballabriga y David Zaplana

Ana Ballabriga y David Zaplana se conocieron en Valencia, cuando él estudiaba Ingeniería de Telecomunicaciones y ella Psicología. Tras descubrir que ambos compartían la afición por la lectura y la escritura, comenzaron a colaborar juntos.

En 2007 publicaron Tras el sol de Cartagena, y en 2010 Morbo gótico.

En 2016 ganaron el Premio Literario de Amazon con su novela Ningún escocés verdadero. Después vendría La paradoja del bibliotecario ciego, en 2018 y en el 2021 publicaron La profecía del desierto, un thriller de aventuras.

 

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