Kate Warne, la primera mujer detective

Hoy quiero hablaros de la primera mujer detective privado de la historia. Aunque en nuestros días es una profesión ejercida por las mujeres de forma habitual, no fue hasta mediados del siglo XIX cuando una mujer decidió  entrar a formar parte de una de tantas profesiones (casi todas) reservadas solo para hombres en aquellos tiempos. Una mujer que cambió el curso de la historia.

La primera mujer detective

Tenemos que viajar a Estados Unidos y remontarnos a 1850. Fue entonces cuando los hermanos Robert y Allan Pinkerton abrieron en Chicago la que podría considerarse como la primera agencia de detectives de la historia, llamada Agencia Nacional de detectives Pinkerton.

En 1856, entró en el local Angie M. Warne, una joven viuda de 23 años, más conocida como Kate Warne, buscando empleo. Por supuesto, la primera idea de los hermanos Pinkerton  fue hacerle contrato de administrativa, y debieron quedarse boquiabiertos cuando ella les explicó que lo que quería era trabajar como detective. Robert no quería contratarla, pero Allan decidió darle una oportunidad, convencido por el argumento que ella expuso: «Las mujeres no levantan sospechas y tienen la habilidad de hacer hablar a los hombres».

Este argumento permitió después a muchas otras entrar a formar parte de agencias de detectives, hasta que se las aceptó en la profesión.

Kate Warne la primera mujer detective

Kate Warne,. Acuarela del Museo de Historia de Chicago

Un caso que cambió la historia

No tardaron, a través de los distintos casos en los que fue participando, en descubrir sus grandes cualidades como detective; incluso compartía con Sherlock Holmes su gran habilidad para  disfrazarse e imitar diferentes acentos, con quien se le comparó muchas veces durante su vida profesional. De hecho, se le encargaron casos tan importantes como perseguir a Jesse James y Butch Cassidy (sí, al que interpretaba Paul Newman en dos hombres y un destino),  e incluso fue espía encubierta de la Unión durante la Guerra Civil Estadounidense.

Pero lo que la hizo pasar a la historia fue salvar la vida de Abraham Lincoln entonces presidente electo que aún no había tomado posesión de su cargo y a quien la abolición de la esclavitud le granjeó muchos enemigos en los estados del sur.  Cuando el presidente de la empresa de ferrocarriles del este se enteró de que se estaba preparando un complot contra él, acudió a la agencia de los Pinkerton a informarles. Ellos encargaron el caso a Kate, que se marchó a Baltirmore, donde consiguió averiguar qué se tramaba contra él y le salvó la vida de un modo muy ingenioso.

Nunca dormimos

De hecho, se dice que el lema de la agencia de detectives, «Never sleep (nunca dormimos)», nació aquella noche del 22 al 23 de febrero de 1861. Fue  la noche que pasaron en vela en el último vagón del tren que llevaba al presidente electo a Washintong para tomar posesión de su cargo; Kate le había le disfrazó con un enorme abrigo, un sombrero y un bastón, casi como un inválido, para así despistar a quienes querían atentar contra él, y llegó sano y salvo a la ciudad del Capitolio.

Su carrera, que terminó a los 35 cuando falleció de un edema pulmonar. Allan Pinkerton decidió que la enterraran en una parcela de su propiedad en el cementerio de Graceland. Fue él también quien, en sus memorias, la reconoció como uno de los cinco mejores detectives que habían trabajado en su agencia, y como la primera mujer detective del mundo.

Sin duda, una pionera que abrió camino a otras muchas, no solo en la realidad, sino también en la ficción, en la que la profesión de detective privado dejó de ser también exclusivamente masculina.

 

Abraham-Lincoln Katy Warne

Mujeres detectives en Reino Unido y Europa

Tanto fue así que, en el Reino Unido, gracias a la ley del Divorcio, la profesión de detective privado se popularizó entre las mujeres, conocidas como «lady detectives», miles de mujeres anónimas cuyo objetivo era descubrían a maridos infieles. Aún así, hubo que esperar hasta 1918 para que la policía de Londres contratara a la primera mujer policía y no fue hasta 1973 cuando contrataron a la primera detectives.

Esta figura se extendió por toda Europa, y eran muchas las detectives que trabajaban como dependientas en grandes almacenes; una tapadera, porque su verdadero trabajo era identificar y detener a posibles ladrones.

¿Y en España?

En España aún había muchos prejuicios contra las «señoritas detectives», como eran conocidas en nuestro país, que trabajaban para las «policías privadas», como se conocía aquí a las agencias de detectives. Estaban mal vistas y tenían mala fama por llevar a cabo lo que era considerado un trabajo exclusivamente masculino. Ello llevó a muchas de ellas a encubrir su verdadera profesión bajo la de secretarias o mecanógrafas, evitando así aquel rechazo social.

La primera mujer detective literaria

La primera detective mujer en la literatura fue G, protagonista de la novela La mujer detective, de James Redding Ware, escrita bajo el seudónimo de Andrew Forrester.

También a veces se considera la primera a la Señora Pascal, creada por William Stephens Hayward en su novela Revelaciones de una mujer detective. Sea cual sea, fueron las primeras de una larga saga que continuó con Miss Marple y ha llegado hasta nuestros días.

Por otro lado, podemos considerar a Anna Katherine Green la primera autora de novela policíaca. Su novela El caso Leavenworth escrita en 1878, obra que tuvo tanta repercusión que se estudiaba en la Facultad de Derecho de Yale, por ser la primera que incorporó pruebas circunstanciales en la trama. También fue la primera en introducir la resolución final del crimen con todos los sospechosos presentes, escenario que recreó Agatha Christie en muchas de sus novelas.

 

emily blunt mujeres detectives

 

Biopic

Por último, comentaros que en Hollywood se está preparando un biopic de Kate Warner, encarnada por Emily Blunt y producida para Amazon Prime Video por Dwayne Johnson, más conocido por «La Roca», que sin duda será realmente interesante.

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